Quien inició y marcó el camino fue nuestro padre, Oscar —"Chito" para muchos—, que dejó su carrera en Gendarmería Nacional como piloto de helicóptero para pelear por sus propios sueños. Correntino, pero sureño por adopción, se formó como piloto en los valles de Uspallata, en Mendoza, y en los Alpes franceses.
En 1980 fue trasladado a Río Gallegos, donde realizó infinidad de vuelos por la zona. En 1984 fue el primero en lograr aterrizar un helicóptero en el Cerro Torre, en El Chaltén, a 3.128 metros.
Años más tarde decidió dejar todo para vivir su propio sueño: una empresa de vuelos turísticos sobre los Hielos Continentales y los glaciares Upsala, Viedma, Perito Moreno y Seno del Mayo, además del cordón Mariano Moreno, el Chaltén y el Cerro Torre. También brindaba apoyo a expediciones de montaña, rescate y salvamento.
En 1991 fue jefe de helicópteros en la película "Grito de Piedra". Tuvo como clientes a Asahi TV de Japón, la Expedición Marco Polo de la TV española y fotógrafos de todo el mundo. Sin dudas, papá es nuestro orgullo y el principal responsable de que sigamos ligados a este mundo tan lindo del turismo.